El último aullido.

Un poema corto para acompañar su noche.

Dime
¿Qué es esto que siento?
La espina entre el tálamo y los hemisferios.
Ansiosos por rotar fuera de su ser, de mi ser.
Salpicar como un Pollock embriagado en la pared
donde solo un lienzo habita.

La sensación me hormiguea por las mañanas,
me distrae por las tardes, y por las noches
en la oscuridad de mi cuarto,
en mi silencio musical
puedo sentirlo,
palpitando en la mano que me guía.

Y me convierto en la muerte,
destructor de mi mundo.
Donde los pensamientos pueden dejar de ser,
ahí donde el grito interno cesa de llorar
con su llanto
¡Oh, tan aullante!

Nadie cree de verdad que un lobo como yo tenga las agallas para atreverse.
Y después dirán que “no se lo esperaban”,
que “no tenían idea”.

Puedes leer mi escrito anterior aquí: UN FRAGMENTO DE TÍ.

Portada por Paul Lisak 

2 comentarios en “El último aullido.”

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